Viajando con “Renfe SNCF”

Viajando con “Renfe SNCF” (aquí) hasta la ciudad de Narbonne para conocer “Les Grands Buffets” (aquí).Y lo hice acompañada por 6 mujeres fantásticas, de las que aprendí mucho.

 

¿Puede haber una forma  más cómoda de viajar que viajando (valga la redundancia) con  “Renfe SNCF” (aquí)? La verdad es que no. Esta vez nos fuimos a la bella ciudad de Narbonne, situada a tan solo 2h de Barcelona con este tren de alta velocidad. 2h que se pasaron súper rápido (nunca mejor dicho), por la comodidad del trayecto, la compañía … no paramos de hablar y reír en todo momento.

Al llegar a Narbonne, nos esperaba una guía turística para hacernos un pequeño recorrido por sus calles más céntricas y explicarnos alguna de las curiosidades de la ciudad. ¿Sabíais que Narbonne fue la primera ciudad romana fuera de Roma?.

Una ciudad tranquila que cuenta con 53.000 habitantes, con una gran oferta cultural y gastronómica, a la par que romántica, un paseo en barca por su canal es indispensable.

LLegó la hora de comer y nos dirigimos hacia “Les Grands Buffets” (aquí).

Nos esperaba la gran sorpresa del día. ¡La mayor variedad de quesos del mundo en un restaurante! Nada más y nada menos que 111 variedades de quesos, situados en una zona de 30 metros de largo y una altura considerable. “Les Grands Buffets” fue fundado en 1989. Está abierto todo el año y es gratuito hasta los 5 años. Pero si no queréis quedaros sin conocerlo, reservar por internet, la lista de espera actualmente es de 3 meses. Reciben unos 350.000 clientes al año.

Uno de los momentos que más disfrutamos, fue cuando visitamos las instalaciones pasteleras, donde trabajan 7 pasteleros y realizan más de 50 variedades de postres. Pero estábamos en Francia y si hay un postre típico, este es “los macarons”. Nos enseñaron a rellenarlos, mezclarlos con ingredientes y comer el que se iba rompiendo, al principio con cierta timidez, pero después de un rato de charla y risas con los pasteleros, pasamos un rato de lo más divertido y nos trajimos la receta de los famosos “macarons”.

Llegó la hora de disfrutar de las delicateses de “Les Grands Buffets” (aquí). Nos prepararon una mesa en una sala presidida por grandes lámparas de cristal, al más puro estilo parisino. Nos recibieron con una copa de champán francés, no podía ser de otra forma, para seguidamente degustar todas las exquisiteces que teníamos ante nuestro alcance.

Por la tarde llegó la hora de la vuelta con mucha pena, todo hay que decirlo, pero todo tiene un final y “Renfe SNCF” (aquí) nos tenía una última sorpresa preparada, una sala VIP para nosotras en el tren. Así que durante el regreso fuimos comentando todo lo vívido con gran emoción y con pena por nuestra despedida. ¡Nos supo a poco! Pero seguro que volveremos, porque viajando con “Renfe SNCF” (aquí) todo son facilidades y comodidad.

Mercè

 

Mercè, Coach de imagen personal

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