¿Quién no ha soñado alguna vez con ser una chica ye-ye?

¿Quién no ha soñado alguna vez con ser una chica ye-ye? Como la de la canción.

Recuerdo cuando era pequeña que la cantaba a todas horas: quería ser una chica ye-ye. En el colegio de monjas, hacíamos dos filas y bailábamos sin parar unas en frente de las otras, mientras cantábamos (ante el desespero de las monjas):

“Buscate una chica, una chica ye-ye, que tenga mucho ritmo y que cante en inglés, que tenga el pelo alborotado y las medias de color, una chica ye-ye que te comprenda como yo … que sea tu chica, tu chica ye-ye …”

¡Que recuerdos tan gratos! Aunque todas las etapas tienen algo especial. Cuando era pequeña en casa vivía con nosotros mi tía Mer, ella nos hacía de “canguro” a mi hermano y a mí, mi madre siempre tuvo su propio negocio, por lo que pasaba muchas horas fuera de casa.

Mer era muy guapa (a pesar de los años aún conserva esa belleza que la hace especial), le gustaba bailar y vestía muy moderna, me pasaba horas mirándola, ahora se que la admiraba, admiraba su alegría, era muy vital, me encantaba verla cuando se arreglaba para salir a bailar a “La Pérgola”, lo transformaba en todo un ritual, como elegía la ropa que iba a ponerse, el maquillaje, las extensiones de pestañas, la peluca … todo estaba minuciosamente estudiado. “La Pérgola” era el local de moda de la época en Barcelona, estaba en Montjuic, aún se me escapa una sonrisa cuando paseo por allí.

Me encantaba disfrazarme con su ropa, sus zapatos, sus colgantes, pero sobretodo con sus pelucas (muy típicas de antaño). Tenía un vestido de flecos muy parecido al que luzco hoy.

Por eso hoy más que nunca me siento una chica ye-ye recordando a mi tia Mer.

Que la moda es cíclica es una obviedad, por mucho que se reinvente.

Y esta temporada vuelven las botas de caña alta y rectas, es decir, justo por la línea de la rodilla y sin que se adapten a la pierna. Era muy reacia a este tipo de botas porque mis piernas son muy delgadas, pero fue probarlas y caer en la tentación, la carne es débil.

El vestido de cuello vuelto y escote halter, no es de flecos, es de un tejido que simula las plumas, al igual que la chaqueta tipo bolero. Ambas prendas son de NINA LOPEZ by LIPUPU MATARO (aquí), además de ser de uno de mis colores preferidos.

¿Quién no ha soñado alguna vez con ser una chica ye-ye? Pues hoy me siento ye-ye.

¿Que más se puede pedir?

Mercè

Mercè, Coach de imagen personal

Sentirse única es sentirse especial...¿hablamos? Contacta aquí

Comentarios (2)

  1. Esther Masset 10 de noviembre de 2019
    • Merce Taus 15 de noviembre de 2019

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