Un paseo por las nubes en: Le Patio SPA

Un paseo por las nubes es la sensación que tuve el día que visité: Le Patio SPA (aquí).

Ahora entenderéis el porqué de esta sensación. Cuando llegué, nada hacía presagiar lo que descubriría tras una cortina negra detrás de la recepción del SPA. Un lugar agradable entre estrechos pasillos decorados con fotografías antiguas y paredes de piedra. Faroles en el suelo me guiaron hasta la sala del jacuzzi y tras él, un «hammam». En ese mismo instante mi mente se transportó a mi querido y añorado Marruecos.

Una gran cristalera daba al patio, un lugar de relax, con tumbonas para tomar el sol o poder tomar un té. Le Patio SPA (aquí), es un espacio donde el tiempo se detiene, para reconectar contigo misma.

Mi experiencia empezó con un baño de mousse en el inmenso jacuzzi, en un momento me encontré rodeada de espuma. Seguidamente le tocó el turno al vaño de vapor.

En el baño de vapor o hammam, me extendieron por todo el cuerpo un jabón de oliva, que posee multitud de beneficios para la piel. Recomendado para todo tipo de pieles, incluso las atópicas pues no contiene ninguna esencia. Es muy rico en vitamina E. Después de una ducha y sin salir de hammam llegó el momento de limpiar el cuerpo. Una profunda exfoliación con un guante especial, para eliminar todas las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel impidiéndole respirar. Con esto se consigue estimular la regeneración celular y la microcirculación sanguínea. La piel retoma su suavidad y flexibilidad.

En esta ocasión la exfoliación fue con jabón negro. Este tipo de jabón es un pequeño tesoro para la piel: es hidratante, nutritivo y suavizante. Después de una ducha para retirar todos los restos de pieles muertas, nada como un rato de relajación con un té, por que la mejor experiencia de la tarde aún estaba por llegar.

Un paseo por las nubes culminaba con una hidratación muy especial, en un momento todo mi cuerpo se encontraba cubierto de espumami masaje empezaba a tomar una dimensión irreal, con un placer infinito. ¡Una experiencia que no había vivido nunca! Mi piel adquiría otra dimensión, una suavidad sin igual.

Para finalizar este paseo por las nubes con el masaje de espuma, una ducha para eliminar el gel restante y con la piel bien seca llegó la hora del masaje relajante final.

Ni que deciros que al día siguiente aún estaba de «paseo por las nubes» por lo relajada que me encontraba y después de cinco días mi piel está espléndida. Una piel cuidada e hidratada se mantiene más joven, sana y previene mejor la flacidez.

Así que os invito a vivir esta experiencia y en pleno centro de Barcelona: un paseo por las nubes en «Le Patio Spa» (aquí).

Mercè

Mercè, Coach de imagen personal

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Comentarios (2)

  1. Esther Masset 10 de junio de 2019
    • Merce Taus 10 de junio de 2019

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